El II Atalaya Fest ha concluido el pasado sábado, 17 de octubre, con un balance muy positivo, poniendo el broche final a tres jornadas en las que el cine, la reflexión y la sensibilidad social han sido los grandes protagonistas. Del 15 al 17 de octubre, el Teatro Municipal de Casariche se ha convertido en punto de encuentro para creadores, creadoras y público, en torno a historias capaces de emocionar, generar preguntas y despertar conciencias.
La clausura estuvo marcada por una emotiva gala final, acompañada de música en directo a cargo de José María Rodríguez Palacios, al violonchelo y la guitarra, y Rodrigo López Rueda, al piano. Una actuación que aportó sensibilidad y calidez al momento en el que se dieron a conocer los cortometrajes galardonados en esta segunda edición.
El palmarés del II Atalaya Fest quedó conformado de la siguiente manera:
- Mejor Cortometraje Documental: La Fuerza del Silencio, de Samuel Vela.
- Mejor Cortometraje de Animación: Mater Benefacta, de Marc Riba y Anna Solanas.
- Mención Especial Impulso Cine Joven: Los Pájaros, de Fran Expósito.
- Premio Impulso Cine Joven: Raíces, de Nerea Muñoz.
- Premio Especial del Público: Amelia, de Rodrigo Elizalde.
- Mención Especial a Mejor Cortometraje: Ultramarino, de Maren Zubeldia y Silvina Guglielmotti.
- Mejor Cortometraje: Loin (Lejos), de Marine Discazeaux.
La gala, conducida por Inma Suárez, contó con la participación de los directores y directoras de las obras premiadas, quienes compartieron su agradecimiento y destacaron el valor de iniciativas culturales como Atalaya Fest, en su mayoría a través de mensajes en vídeo. De manera presencial, asistieron la directora de Raíces y un miembro del equipo de Los Pájaros. Sus intervenciones pusieron de relieve el reconocimiento a todas las personas que han depositado su confianza en sus proyectos, contribuyen a dar visibilidad a historias y realidades que merecen ser escuchadas.
También quisieron mostrar su agradecimiento los directores del II Atalaya Fest, Abraham Parrón y Mari Carmen Bastos, que dieron paso al Concejal de Cultura y Patrimonio de nuestro Ayuntamiento, Juan José Pozo, para la clausura final, quien felicitó a los equipos responsables de los cortometrajes, al jurado, a la dirección del festival y a todas las personas que han trabajado para hacer posible esta edición. Asimismo, destacó la importancia de continuar apostando por una cultura que acerque al público relatos y perspectivas que inviten a reflexionar sobre la justicia social y los derechos humanos.
Durante estas tres jornadas, el festival ha ofrecido una programación variada que ha combinado proyecciones cinematográficas, actividades educativas y un interesante coloquio sobre el potencial del cine para conectar con el espectador, generar pensamiento crítico y convertirse en una poderosa herramienta de sensibilización social.
Entre las novedades de esta edición, han destacado la incorporación del premio Impulso Cine Joven, una apuesta por reconocer y promover el talento emergente, así como el desarrollo del taller educativo «Mirar, cuestionar, contar», dirigido al alumnado del IES Atalaya. Una iniciativa que ha permitido acercar el lenguaje audiovisual a los jóvenes y fomentar una mirada crítica y consciente sobre las historias que nos rodean.
Desde la Delegación de Cultura y Patrimonio y la Dirección del Festival queremos agradecer de corazón la participación y el apoyo de todas las personas que han formado parte de esta segunda edición. El balance de la misma refuerza la voluntad de seguir impulsando un festival que apuesta por el cine como vehículo de transformación social y por la cultura como herramienta para construir una sociedad más sensible, crítica y comprometida.
Gracias por reír, emocionaros y reflexionar con el II Atalaya Fest. ¡Desde ya comenzamos a trabajar con ilusión en la tercera edición!





















