{"id":7165,"date":"2014-06-09T11:36:39","date_gmt":"2014-06-09T09:06:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.casariche.es\/?p=7165"},"modified":"2014-06-09T11:50:32","modified_gmt":"2014-06-09T09:20:32","slug":"erase-una-vez-en-ventippo-continua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.casariche.es\/?p=7165","title":{"rendered":"\u00ab\u00c9rase una vez &#8230; en Ventippo\u00bb contin\u00faa"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><em><strong>\u00c9RASE UNA VEZ&#8230; EN VENTIPPO<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 13px;\">El sol apretaba sin piedad, como era costumbre por estas tierras, proyectando sobre las tranquilas aguas, la sombra alargada de los \u00e1rboles que custodiaban la orilla del r\u00edo, sirviendo como barrera natural y como cobijo, de esos p\u00e1jaros que buscaban con qu\u00e9 alimentar a sus cr\u00edas reci\u00e9n nacidas en este mes primaveral por excelencia.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 13px;\">Y en ese instante de quietud sublime, el agua cristalina se transform\u00f3 por un momento en c\u00edrculos conc\u00e9ntricos provocados por la ca\u00edda de una gota en su superficie, que no proven\u00eda de ninguna nube que discutiese al sol su predominio en el cielo azul intenso, sino que era el destino final de una l\u00e1grima que bordeando la mejilla de Aurelio, impulsada por la fuerza del coraz\u00f3n que hab\u00eda vencido al cerebro, en su orden tard\u00eda a la mano para poder secarla antes que abandonara su rostro, y llegar\u00e1 a mezclarse con el l\u00edquido elemento que el r\u00edo transportaba desde tiempos remotos.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 13px;\">Esa l\u00e1grima, mezclada como pasajera an\u00f3nima, flotar\u00eda cerca del pensamiento de Aurelio, de su querida Lucrecia, que seguramente estar\u00eda ensimismada en su casa de VENTIPPO, r\u00edo abajo, mientras que Aurelio, permanec\u00eda en la orilla del r\u00edo a pie de un cerro alto y bello, donde vigilaba a los hombres que arrancaban de sus entra\u00f1as, hermosas piedras, que m\u00e1s tarde viajar\u00edan por las aguas de ese mismo r\u00edo en busca de manos artesanas que las convirtieran en bloques de hermosos templos y edificios.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 13px;\">Una vez ca\u00edda esa l\u00e1grima incontrolada, para limpiar su rostro serio, introdujo sus manos en el agua, rompiendo los c\u00edrculos de ondas que la ca\u00edda de la l\u00e1grima hab\u00eda provocado, y con suavidad y lentitud, llev\u00f3 agua entre sus manos temblorosas hasta su cara, para confundir sus pesares con el propio r\u00edo, y prepararse para subir a controlar el trabajo que en las canteras realizaban otros hombres, esclavos de Roma, vigilados por \u00e9l, esclavo de sus pensamientos.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 13px;\">Alz\u00f3 la cabeza, con los ojos fijos en la orilla contraria, y mientras intentaba olvidarse de lo inolvidable, se cruz\u00f3 en su mirada una corteza de \u00e1rbol, con un trapo dentro, que parec\u00eda esconder algo, lo sigui\u00f3 con la mirada, y de pronto vio que el trapo inerte adquir\u00eda movimiento por s\u00ed s\u00f3lo. Ese movimiento inesperado, produjo en Aurelio una dilataci\u00f3n de sus ojos y una mayor concentraci\u00f3n en la corteza, en su trapo y en el interior del mismo.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 13px;\">Ante el continuado y an\u00e1rquico movimiento, decidi\u00f3 adentrarse en el r\u00edo, para alcanzar la corteza antes que se perdiera aguas abajo, y lleg\u00f3 con dificultad, pero al fin pudo asir la corteza y al abrir el trapo, ante sus ojos apareci\u00f3 una cara redondita, peque\u00f1a, morena, de nariz chata y orejas min\u00fasculas, de labios rojos, rematada por un pelo suave al tacto y con unos ojos grandes que lo miraban, aunque no lo viese.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 13px;\">S\u00ed, era un beb\u00e9, tan bonito como inocente, tan fr\u00e1gil como alegre, tan peque\u00f1o como inmenso a la vez. Aurelio, mir\u00f3 desenfrenado a todos lados, como asustado por si alguien advert\u00eda de su presencia en mitad del r\u00edo, su mente aceler\u00f3 sus pensamientos, y tras una \u00faltima mirada desafiante hacia el horizonte, cogi\u00f3 al beb\u00e9 envuelto en el trapo y sali\u00f3 r\u00e1pido del agua.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 13px;\">Se olvid\u00f3 de las piedras, de las canteras del cerro, de los esclavos, de todo, y s\u00f3lo tuvo pensamiento para aquel hijo que no pudo tener y que adem\u00e1s se llev\u00f3 con \u00e9l la fertilidad de su amada Lucrecia, origen de esa l\u00e1grima que posibilit\u00f3 ver la corteza navegar por el r\u00edo.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 13px;\">Sin importarle nada, cogi\u00f3 el caballo, y sin mirar atr\u00e1s cabalgo r\u00e1pido por el camino empedrado que le llevar\u00eda hasta Lucrecia, hasta su hogar hasta VENTIPPO. Por el camino fue pensando tanto, mientras con una sonrisa miraba el rostro de aquel beb\u00e9 nacido de la uni\u00f3n de una l\u00e1grima y un r\u00edo, pensando que le dir\u00eda a Lucrecia, pensando que los dioses le daban una nueva oportunidad de ser felices, pensando el nombre que le pondr\u00eda s\u00ed, ya lo ten\u00eda decidido, se llamar\u00eda Marco Julio, pues como buen soldado lo har\u00eda en honor a Marte dios de la guerra, y a Julio C\u00e9sar, que recientemente hab\u00eda acogido en su casa cuando lleg\u00f3 a VENTIPPO para descansar, antes de encontrarse en batalla con los hermanos Pompeyo, y que tanto le hab\u00eda impresionado por su sabidur\u00eda y poder.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 13px;\">Y absorto en ese pensamiento atraves\u00f3 las murallas de VENTIPPO, con Marco Julio entre sus brazos de soldado y su pecho de padre, y doblando la v\u00eda principal de VENTIPPO, lleg\u00f3 hasta el portal de su casa, donde su mujer la esperaba de pie, como s\u00ed hubiese presentido misteriosamente que su esposo llegar\u00eda en ese d\u00eda, en ese momento.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong><span style=\"font-size: 13px;\">Aurelio detuvo el caballo, baj\u00f3 de \u00e9l, mir\u00f3 a Lucrecia y \u2026.<\/span><\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 13px;\">Basilio Carri\u00f3n Gil (02\/06\/2014)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 13px;\">un resquicio de esperanza se encendi\u00f3 en sus ojos. Despu\u00e9s de todos los a\u00f1os de intentos fallidos para tener un hijo, el destino les brindaba la oportunidad perfecta para ser padres.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 13px;\">Ella se fundi\u00f3 en un largo abrazo con \u00e9l, teniendo cuidado de no hacer da\u00f1o al peque\u00f1o Marco Julio y, acto seguido, lo cogi\u00f3 entre sus brazos. Ese instante de pura felicidad permanecer\u00eda en ellos para siempre como pre\u00e1mbulo de una nueva vida aumentando los miembros de su familia.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 13px;\">Una vez en el interior de la vivienda, Aurelio empez\u00f3 a ordenar sus pensamientos: lo primero ser\u00eda acondicionar la distribuci\u00f3n de la peque\u00f1a casa para la llegada del beb\u00e9. Por su parte, hablar\u00eda con su primo Le\u00f3nidas para que construyese una cuna mientras que Lucrecia se dispondr\u00eda a preparar las ropas del peque\u00f1o, que s\u00f3lo contaba con un sucio trapo que lo rodeaba.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em style=\"font-size: 13px;\">Sin embargo, en ese preciso momento, Aurelio cay\u00f3 en la cuenta de que no sab\u00edan nada del origen del ni\u00f1o y que quiz\u00e1s alguien estaba busc\u00e1ndolo. Tan s\u00f3lo de pensar en eso, un escalofr\u00edo atraves\u00f3 su cuerpo sabiendo que no podr\u00eda dejar que separasen a Marco Julio de ellos, porque, por fin, eran una familia.<\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-size: 13px;\">De pronto, sac\u00e1ndolo de su enso\u00f1aci\u00f3n,<\/span><strong><span style=\"font-size: 13px;\"> Lucrecia irrumpi\u00f3 en la habitaci\u00f3n gritando\u2026<\/span><\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 13px;\">Sandra Garc\u00eda (09\/06\/2014)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 13px;\"><strong>Cada lunes se publicar\u00e1 en la <a href=\"http:\/\/romanorum.casariche.es\/\" target=\"_blank\">web del Romanorum<\/a> una continuaci\u00f3n del cuento<\/strong>, que ser\u00e1 seleccionada de entre las propuestas remitidas por vosotros y que deber\u00e1n <strong>entregarse via e-mail a cualquiera de estas dos direcciones de correo (antoniogarcia@casariche.es \u00f3 mcarmenbastos@casariche.es), antes de las 14:00 horas del jueves siguiente<\/strong> a la publicaci\u00f3n de cada nuevo cap\u00edtulo. Por tanto, tienes <strong>hasta el jueves 12 para remitirnos tu propuesta de esta semana.<\/strong><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c9RASE UNA VEZ&#8230; EN VENTIPPO El sol apretaba sin piedad, como era costumbre por estas tierras, proyectando sobre las tranquilas aguas, la sombra alargada de<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":7166,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7,1],"tags":[932,60],"class_list":["post-7165","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-sin-categoria","tag-cuento","tag-ventippo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.casariche.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7165","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.casariche.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.casariche.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.casariche.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.casariche.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7165"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.casariche.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7165\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7170,"href":"https:\/\/www.casariche.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7165\/revisions\/7170"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.casariche.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/7166"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.casariche.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7165"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.casariche.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7165"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.casariche.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7165"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}